En una nota anterior analizamos los principales cambios introducidos por la Ley de Modernización Laboral y mencionamos dos herramientas relevantes para las empresas: el RIFL y el PER.
En ese momento, el RIFL todavía no se encontraba reglamentado. A mayo del 2026, con la reglamentación ya publicada, desde Infocus podemos revisar cómo funciona en la práctica y compartir qué deben tener en cuenta los empleadores antes de aplicarlo.
El PER, por su parte, apunta a regularizar relaciones laborales no registradas o deficientemente registradas, con condonación de una parte significativa de la deuda histórica acumulada. Sin embargo, como aún no cuenta con reglamentación, será analizado en una próxima edición. Suscribite al newsletter para recibir la próxima actualización.
En esta nota nos concentramos en el RIFL: el régimen que permite reducir contribuciones patronales por nuevas incorporaciones registradas, siempre que se cumplan determinados requisitos.
El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral fue creado por la Ley 27.802 con el objetivo de promover nuevas relaciones laborales registradas en el sector privado.
Su aplicación fue reglamentada por el Decreto 315/2026 y la Resolución General ARCA 5844/2026, que definieron las condiciones para su utilización.
En términos simples, se trata de un régimen temporal que permite reducir contribuciones patronales por determinadas nuevas incorporaciones laborales registradas.
" El RIFL se trata de un régimen temporal que permite reducir contribuciones patronales por determinadas nuevas incorporaciones laborales registradas beneficiando a empleadores del sector privado.
El RIFL está dirigido a empleadores del sector privado alcanzados por distintos regímenes laborales, entre ellos:
Esto significa que no se limita a una única actividad. Puede alcanzar a empresas de distintos sectores, siempre que se trate de empleadores privados y que se cumplan los requisitos establecidos por la normativa.
El beneficio principal del RIFL es la reducción de contribuciones patronales durante un plazo de hasta 48 meses por cada nueva relación laboral alcanzada.
En términos generales, las contribuciones patronales que hoy pueden ubicarse entre el 18% y el 20,4%, según el encuadre del empleador, se reducen al 5% para las relaciones laborales comprendidas en el régimen.
En la práctica, esto puede representar una diferencia significativa en el costo laboral mensual de una nueva incorporación.
" Con el RIFL las contribuciones patronales que hoy pueden ubicarse entre el 18% y el 20,4%, según el encuadre del empleador, se reducen al 5% para las relaciones laborales comprendidas en el régimen.
El régimen aplica para relaciones laborales iniciadas y registradas entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, ambas fechas inclusive.
El beneficio es optativo: el empleador debe ejercer la opción al momento de dar de alta al trabajador, registrándolo bajo la modalidad correspondiente.
No toda nueva incorporación permite acceder al RIFL. Para que la empresa pueda aplicar el beneficio, el trabajador incorporado debe encuadrar en alguno de los supuestos previstos por la normativa. En términos prácticos, califican quienes:
" Por eso, antes de aplicar el régimen, es necesario revisar la situación previa del trabajador y validar si la incorporación cumple con los requisitos previstos por la normativa. La clave no está solo en que se trate de una nueva alta, sino en que esa persona encuadre correctamente dentro de alguno de los supuestos habilitados.
Desde Infocus Estudio Contable, acompañamos a las empresas en el análisis laboral, contable e impositivo de este tipo de beneficios, para evaluar su aplicación de forma correcta y aprovechar las oportunidades vigentes sin asumir riesgos innecesarios.
" Si tu empresa está evaluando acceder al RIFL o incorporar personal durante la vigencia del régimen, podemos asesorarte. Contactanos.
La normativa también contempla a quienes adquieran carácter de empleadores desde el 10 de diciembre de 2025.
En estos casos, el régimen puede utilizarse hasta el máximo que establezca la reglamentación, con el tope legal del 80% de la nómina.
Este punto puede ser relevante para empresas nuevas o emprendimientos que comienzan a incorporar personal formalmente durante la vigencia del régimen.
El RIFL no puede aplicarse de manera automática. La empresa debe verificar que cumple las condiciones del régimen y que no se configura ninguna causal que impida su utilización.
Entre los principales supuestos que pueden hacer caer el beneficio se encuentran:
Si el empleador aplica el beneficio sin cumplir las condiciones correspondientes, puede producirse el decaimiento del régimen. En ese caso, deberá rectificar declaraciones juradas, ingresar las diferencias de contribuciones, abonar intereses y afrontar las sanciones que pudieran corresponder.
" Es importante destacar que el RIFL no es un beneficio automático. Si el empleador aplica el beneficio sin cumplir las condiciones correspondientes, puede producirse el decaimiento del régimen.
El RIFL puede ser una herramienta interesante para empresas que estén evaluando incorporar personal durante 2026 y 2027.
La reducción de contribuciones patronales puede mejorar el costo laboral de una nueva incorporación y generar mayor previsibilidad al momento de planificar el crecimiento del equipo.
Pero su aplicación exige verificar condiciones concretas: el período de alta, la situación previa del trabajador, el encuadre del empleador, las causales de pérdida del beneficio y la correcta registración ante ARCA.
En Infocus acompañamos a las empresas a analizar este tipo de decisiones con una mirada integral: laboral, fiscal y de gestión. Porque crecer no es solo sumar personas; también implica hacerlo con previsión, orden y cumplimiento normativo.
Si tu empresa está evaluando acceder al RIFL o necesita entender cómo impactan las nuevas reformas laborales en su gestión, en Infocus podemos asesorarte. Contactanos.