Si tu empresa desarrolla software, tecnología, biotecnología o servicios basados en conocimiento, la Ley de Economía del Conocimiento (LEC) puede representar una oportunidad fiscal importante.
El régimen continúa vigente hasta el 31 de diciembre de 2029 y contempla, entre sus principales beneficios, un bono de crédito fiscal de hasta el 70% de las contribuciones patronales y una reducción del Impuesto a las Ganancias que puede alcanzar hasta el 60%, dependiendo del tamaño de la empresa.
Pero antes de iniciar una inscripción hay una pregunta más importante:
¿Tu empresa realmente está en condiciones de aprovechar el régimen y sostener sus requisitos en el tiempo?
Estas seis señales pueden ayudarte a hacer un primer diagnóstico.
Dentro de las actividades alcanzadas por la Ley de Economía del Conocimiento se encuentran, entre otras:
También existen otros sectores alcanzados por el régimen y casos particulares, como determinados servicios profesionales cuando son exportados.
Por eso, el primer análisis no debería limitarse al objeto social de la empresa o a cómo está inscripta fiscalmente: hay que revisar qué actividad desarrolla efectivamente y cómo genera sus ingresos.
" ¿No sabés si la actividad de tu empresa está incluida? Completá nuestro diagnóstico inicial de Economía del Conocimiento.
Como regla general, para ingresar al régimen la empresa debe acreditar que al menos el 70% de su facturación total del último año proviene de actividades promovidas.
Este punto parece sencillo, pero muchas veces requiere revisar qué productos o servicios se facturan, cómo están encuadrados y qué parte corresponde efectivamente a la actividad promovida.
Por eso, no alcanza con decir “somos una empresa de software” o “somos una empresa tecnológica”. Hay que poder demostrarlo a través de la actividad y de la facturación.
" Uno de los requisitos para aplicar a LEC es demostrar que el 70% de la facturación total proviene de actividades promovidas.
Uno de los beneficios más relevantes de la LEC está directamente relacionado con las personas que trabajan en la empresa.
El régimen permite obtener, bajo las condiciones establecidas, un bono de crédito fiscal de hasta el 70% de determinadas contribuciones patronales efectivamente pagadas por trabajadores afectados a actividades promovidas.
En determinados casos de nuevas incorporaciones laborales, el porcentaje puede llegar al 80%.
Por eso, para una empresa tecnológica que está creciendo y consolidando su equipo, la LEC puede tener un impacto económico significativo.
" El régimen permite obtener un bono de crédito fiscal de hasta el 70% de determinadas contribuciones patronales. El impacto económico para una empresa en crecimiento es significativo.
Además de desarrollar una actividad promovida, las empresas deben cumplir requisitos adicionales para ingresar al régimen.
Entre las alternativas aparecen:
Y acá suele aparecer una oportunidad interesante.
Muchas empresas tecnológicas ya realizan alguna de estas actividades como parte natural de su negocio, pero nunca las analizaron desde los requisitos de la Ley de Economía del Conocimiento.
Por ejemplo, una empresa que capacita regularmente a su equipo, desarrolla nuevos productos, invierte en I+D o exporta sus soluciones puede estar más cerca de cumplir los requisitos de lo que imagina.
El análisis no debería centrarse solamente en “qué requisito puedo cumplir hoy”, sino también en qué requisito puede sostener la empresa en los próximos años, porque la permanencia en el régimen exige controles y revalidaciones.
" Aplicar a LEC implica comprometerse a mantener los requisitos que serán controlados en el tiempo para su revalidación.
La Ley de Economía del Conocimiento cobra especial relevancia cuando la empresa comienza a crecer.
" Además del bono vinculado con contribuciones patronales, el régimen prevé una reducción del Impuesto a las Ganancias correspondiente a las actividades promovidas. Según el tamaño de la empresa, la reducción puede ser: Microempresa: 60%, Pequeña empresa: 60%, Mediana empresa: 40% y Gran empresa: 20%.
Por eso, el análisis de ingreso a la LEC debería incluir una estimación económica previa.
No se trata solamente de verificar si una empresa cumple requisitos.
Se trata de responder:
¿Cuál sería el beneficio económico concreto para esta empresa y qué necesita hacer para obtenerlo y mantenerlo?
La inscripción no es el final del proceso.
Las empresas beneficiarias deben continuar acreditando el cumplimiento del régimen mediante controles periódicos, presentaciones anuales, mantenimiento de determinadas condiciones y revalidaciones bienales.
También pueden ser objeto de auditorías por parte de la Autoridad de Aplicación.
Por eso, una empresa que ya está dentro del régimen necesita trabajar sobre la documentación y trazabilidad de aspectos como:
La LEC debe administrarse como un proceso continuo, no como un trámite que termina con la inscripción.
En Infocus recomendamos comenzar por un diagnóstico.
Primero analizamos si la actividad puede estar alcanzada, qué porcentaje de la facturación corresponde a actividades promovidas y qué requisitos podría acreditar la empresa.
Luego es posible estimar los beneficios económicos y evaluar si resulta conveniente iniciar el proceso de inscripción.
Porque poder ingresar al régimen y que ingresar sea conveniente para la empresa no son necesariamente la misma pregunta.
Si primero querés conocer las características generales del régimen, podés leer nuestra nota:
Y si querés conocer cómo acompañamos desde Infocus los procesos de inscripción, auditorías y revalidaciones, podés consultar:
En Infocus acompañamos a empresas de tecnología, software, biotecnología y otras actividades basadas en conocimiento en el análisis, inscripción, auditorías y revalidaciones del régimen.
Si querés evaluar el caso de tu empresa, podemos ayudarte a determinar si existe una oportunidad concreta y cuál podría ser su impacto. ¡Contactanos!